La primera vez que un cliente me dijo “mi perro me está ganando”, no hablaba de obediencia: hablaba de charquitos sorpresa. Era un cachorro adorable… y una casa que olía a “hoy no llegamos”. Ahí aprendí (otra vez) la lección más útil del housetraining: no es cuestión de que el perro “entienda”, sino de que nosotros diseñemos el escenario para que le salga fácil acertar. En esta guía te cuento exactamente cómo lo hago yo: elegir spot potty, montar suministros correctos, crear un horario housetraining que no te rompa la vida, y premiar a tiempo (sí, a tiempo de verdad).
Mis 5 ideas-faro antes de empezar (y una confesión)
1) No busco “cero accidentes hoy”; busco “más aciertos que ayer”
Cuando enseño “baño en un solo lugar”, mi meta diaria es simple: más aciertos que ayer. Un acierto es que haga sus necesidades en el lugar objetivo y complete el ciclo sin interrupciones. Esta mentalidad de proceso te sostiene los 3-5 meses que suele tomar consolidar el hábito (en cachorros va más lento por vejiga pequeña; en adultos cambia la velocidad, no la lógica).
2) La consistencia entrenamiento vale más que cualquier producto
He visto tapetes caros fallar y rutinas simples funcionar. La clave es la consistencia rutinas diarias: mismo lugar, mismas señales, mismos horarios base. Piensa en el baño como una “dirección postal”: si cambias el número cada día, ¿cómo va a llegar?
3) Refuerzo positivo no es consentir: es dar información clara
En mi práctica, el premio no es “mimos porque sí”; es un mensaje: “esto era”. Uso refuerzo positivo técnicas con treats pequeños y elogio inmediato. Como dijo Patricia McConnell:
“Reforzar lo que quieres ver es la forma más rápida de verlo más a menudo.”
Importante: 0 castigos por accidentes. Castigar crea miedo y puede llevar a micción/defecación “a escondidas”, justo lo contrario de lo que buscamos.
4) La prevención accidentes casa es el 80% del éxito
Si el perro “practica” fallar, aprende a fallar. Yo priorizo manejo del entorno:
- Supervisión activa o correa dentro de casa.
- Reducir acceso a habitaciones (puertas, vallas, parque).
- Ir al punto de baño tras dormir, comer, jugar y cada X horas según edad/tamaño.
Esto también ayuda a crear preferencia de sustrato: repetición sin fallos = más probabilidad de elegir ese lugar.
5) Confesión de entrenador: yo también he fallado el timing
Una vez premié tarde… y mi perro me lo “comentó” volviendo a olfatear el mismo sitio, como diciendo: “¿aquí era o allá?”. Si hoy estás agotado, hazlo fácil: reduce el área de la casa. No necesitas fuerza de voluntad; necesitas estructura. Y si te sientes culpable, respira: el plan empieza hoy.
Suministros correctos y elegir spot potty sin complicarte
Cuando trabajo la rutina de baño, lo primero que hago es elegir spot potty con una regla simple: fácil de llegar para mí y predecible para el perro. Si a ti te da pereza llegar, lo vas a saltar; si para tu perro cambia cada día, se confunde. Por eso, la zona designada potty no debe moverse cada semana: si la cambias, básicamente lo reentrenas.
Interior vs exterior: decide la zona designada potty
Interior: recomiendo pads entrenamiento interior o una caja tipo boxes potty interior para razas pequeñas, departamentos o los primeros meses. Colócalos lejos de pasillos y puertas (zonas de alto tránsito), porque el movimiento distrae y aumenta accidentes. Los pads son una herramienta, no una sentencia: puedes “migrarlos” poco a poco hacia la puerta y luego al exterior.
Exterior: elige un lugar con límite visual, como una cerca o arbustos. Ese borde ayuda a que el perro identifique más rápido el spot correcto y repita ahí. Para mantener enfoque, yo siempre uso salir correa: evita que el patio se vuelva parque de diversiones.
Suministros correctos (mi kit básico)
- Premios blandos y muy pequeños (para repetir muchas veces).
- Bolsas/recogedor (limpieza inmediata = hábito claro).
- Limpiador enzimático para eliminar olor y “marcas” de baño.
- Correa (dirección y enfoque al llegar al spot).
- Crate si aplica (manejo seguro de tiempos y supervisión).
El “idioma” del baño: señal verbal potty
Defino una señal verbal potty corta y siempre igual. Yo uso: “al baño”. La digo una vez, espero en silencio y premio justo al terminar. Como dice Victoria Stilwell:
“La constancia y el refuerzo positivo convierten el buen comportamiento en hábito.”
Mini consejo de cocina (sí, cocina)
Mantener la cocina ordenada reduce “snacks” robados. Menos comida extra = menos cambios digestivos = menos accidentes. El entorno también entrena.
Establecer rutina: mi horario housetraining que sí se sostiene
Mi horario housetraining (o housetraining schedule) funciona porque lo construyo alrededor de 3 anclas que casi nunca cambian: despertar, comidas y última salida nocturna. Esta rutina mañanas noches me permite mantener horario incluso en días caóticos. Y sí: el proceso no es lineal; habrá “días tontos”. Mi meta no es perfección, es acumular aciertos.
Las 3 anclas: despertar, comidas y última salida
- Al despertar: potty break inmediato al lugar elegido (tapete/arenero/área exterior). Primero baño, luego paseo largo como premio extra.
- Después de cada comida: salida a los 10–20 minutos. Aquí es donde un horario alimentación regular hace magia.
- Antes de dormir: última salida tranquila, sin juego. Cierro el día con un “baño + premio”.
Horarios de comida = digestión predecible
Para mí, mantener horario de comidas es la mitad del trabajo: horarios comidas potty crean un patrón corporal. Si hoy come a las 8 y mañana a las 11, el cuerpo no “avisa” igual y el perro falla más. Yo fijo 2–3 comidas (según edad) y retiro el plato a los 15 minutos.
Cachorros: frecuencia realista (sin esperar a que “avise”)
En entrenamiento potty cachorros, empiezo temprano: desde 4–8 semanas, con salidas frecuentes cachorros cada 1–2 horas cuando están despiertos. Además, uso esta guía:
| Edad | Capacidad vejiga meses + 1 |
|---|---|
| 2 meses | ≈ 3 horas |
| 3 meses | ≈ 4 horas |
| 5 meses | ≈ 6 horas |
Ojo: la capacidad vejiga meses depende de tamaño, salud y estrés; es una brújula, no sentencia.
Adultos recién adoptados y plan B si trabajas fuera
Con adultos nuevos, la primera semana hago salidas más seguidas (cada 3–4 h) y estiro gradualmente. Si trabajas fuera, necesito un plan B realista: dog walker o caminatas programadas. Evitar retrocesos vale más que “aguantar”.
Ian Dunbar: “Si el cachorro se equivoca, el fallo casi siempre es de gestión, no de carácter.”
Mi truco: pongo alarmas con nombres, no solo horas: “baño + premio”. Me cambia el cerebro y me mantiene constante.
La secuencia exacta: correa, señales y refuerzo positivo (timing de relojero)
Cuando enseño “baño en un solo lugar”, no improviso: sigo una secuencia fija porque la consistencia es lo que crea el hábito. Piensa en esto como prácticas leash potty con un guion claro: correa potty breaks → spot → quietud → señal → refuerzo.
Mi secuencia (siempre igual)
- Salgo con correa (sin juguetes, sin charla).
- Voy directo al spot de baño, sin pasear “a ver si sale”.
- Me quedo quieto. Esto reduce juego y distracciones, y aumenta la probabilidad de eliminar.
- Doy la señal verbal potty justo antes o durante el acto, no después:
"pipí"o"baño". - Espero en silencio, respirando lento. En perros sensibles uso elogio suave para no interrumpir.
Reconocer señales antes del accidente
Si aprendes a reconocer señales, llegas a tiempo al spot. Las más comunes son: señales sniffing círculos, inquietud, caminar rápido sin rumbo y “desaparecer” detrás de un mueble. En cuanto las veo, hago un correa potty breaks inmediato y vuelvo al guion.
Correa corta en patio: foco total
En yard o patio, la supervisión y la correa aseguran foco en el potty spot sin distracciones. Los primeros días uso correa corta (1–1,5 m): estas prácticas leash potty evitan que el perro se vaya a olfatear, jugar o marcar en otro lado.
Refuerzo positivo potty: la ventana de 1–2 segundos
Cuando acierta, aplico refuerzo positivo potty con recompensas treats praise en 1–2 segundos después de terminar. No al volver a casa: ahí ya no entiende qué ganó. Como dijo Karen Pryor:
“Premia el comportamiento, no al perro; el momento del refuerzo es el mensaje.”
Si no hace nada en 5 minutos
Si pasan 5 minutos, regreso a supervisión cercana o a crate breve (sin regaños) y reintento. Nunca castigo accidentes: el castigo suele crear evitación y ansiedad, y puede hacer que esconda el baño.
Cuando termina, uso una palabra de cierre: "bien, listo". Así entiende que acabó y ahora sí puede explorar. Lo veo como aplausos en el teatro: si aplaudes cuando ya bajó el telón, nadie entiende por qué.
Prevención de accidentes en casa: supervisión, crate y ‘mantener cocina’
Cuando trabajo “baño en un solo lugar”, mi prioridad es la prevención accidentes casa. No busco “a ver si aguanta”; busco multiplicar aciertos. La clave es que yo sea predecible: la consistencia rutinas diarias acelera el aprendizaje, sobre todo con horarios fijos de comida y salidas.
Supervisión constante perro: si no puedo mirar, gestiono
Mi regla es simple: supervisión constante perro o manejo del entorno. Si no puedo mirar, no dejo al perro “suelto por fe”. Uso una de estas opciones:
- Correa dentro de casa (atada a mi cintura) para cortar señales de “me voy a esconder”.
- Parque o zona pequeña con piso fácil de limpiar.
- Entrenamiento crate perros para descanso seguro.
Entrenamiento crate perros: descanso y control, nunca castigo
El crate es una herramienta, no una penitencia. Debe tener tamaño adecuado: que pueda girarse y acostarse, pero no tan grande como para dormir en un lado y ensuciar en otro. Lo uso para siestas, cuando cocino o cuando no puedo supervisar. Si hay un accidente, limpio y ajusto la rutina; no lo encierro “por hacerlo”.
Zonas y territorio: menos espacio, más éxito
Hasta lograr consistencia, cierro puertas, pongo barreras y reduzco el territorio. Así evito “rincones baño”. Cuando el perro acumula semanas de aciertos, amplío el acceso poco a poco. Esto es ser consistente todo: misma regla para toda la familia, siempre.
Mantener cocina: el estómago manda al potty
Mantener cocina significa horarios fijos, cero sobras y basura inaccesible. Cambios de dieta o premios nuevos pueden alterar horarios y provocar urgencias. Tip humano: dejo premios y bolsas en 2-3 puntos estratégicos, no en un solo cajón.
Momentos gatillo: después de comer, jugar o dormir
Esta rutina evita la mayoría de “ups”: salida inmediata tras comer, jugar o despertar. En departamento preparo una ruta corta al pad/baño interior para no perder segundos en el ascensor.
Si no avisa, puede que haya aprendido que “avisar no sirve”
Yo hago que sí sirva: cada aviso (mirarme, ir a la puerta, tocar campana) termina en salida rápida y refuerzo. Como dijo César Millán:
“La calma y la estructura son el comienzo de una casa equilibrada.”
Accidentes: qué hago yo en 60 segundos (y cómo limpiar enzimático)
Si lo atrapo “en el acto” (mi protocolo de 60 segundos)
Cuando veo que empieza a hacer pis o caca en casa, no castigar accidentes es mi regla número uno. Solo interrumpo suave con un “eh” (sin gritar), y en menos de 60 segundos lo llevo directo al spot de baño. Allí me quedo quieto, en silencio, y espero. Si termina en el lugar correcto, premio al instante con snack y elogio. Esa es la parte que enseña: el refuerzo positivo, justo a tiempo.
“La consecuencia debe ser inmediata para ser educativa; lo demás es solo ruido.” — Sophia Yin
Si encuentro el accidente tarde: cero drama, cero charla
Si ya pasó y lo veo después, no digo nada. Regañar tarde no enseña porque el perro no puede unir “lo que hizo” con “lo que yo digo ahora”. Peor: si lo castigaron antes, puede aprender a esconderse para eliminar. En ese caso, mi foco es doble: limpiar y mejorar la prevención accidentes casa (más supervisión, menos espacio, más salidas).
Cómo limpiar accidentes enzimático (para que no repita en el mismo punto)
Yo uso limpiadores enzimáticos accidentes porque rompen las moléculas del olor; no lo “tapan”. Esto es clave: si queda olor (aunque yo no lo note), el perro vuelve al mismo sitio.
- Absorbo con papel (sin frotar fuerte).
- Aplico el enzimático según etiqueta y dejo actuar el tiempo indicado.
- Si es tela/alfombra, empapo lo suficiente para llegar a la capa donde penetró.
- Dejo secar al aire. Repito si fue un accidente grande.
Evito amoníaco y lejía fuerte: algunos olores se parecen a la orina y pueden invitar a repetir.
Mi “registro rápido”: cada accidente es un dato
- ¿Comió o bebió más tarde de lo normal?
- ¿Tuvo demasiado espacio sin supervisión?
- ¿Me perdí señales (olfateo, círculos, inquietud)?
Si se repite en el mismo punto
Bloqueo el acceso 7-10 días (puerta, corral, mueble) y refuerzo salidas justo en ese horario. La limpieza cambia el olor; la gestión cambia el futuro.
Kit listo: guantes, papel, bolsa, y enzimático a mano para actuar rápido.
Tips potty puppies: cachorros (4–8 semanas+) sin volverte loco
En entrenamiento potty cachorros (desde 4–8 semanas, según cuándo llegue a casa), yo asumo que al principio todo será muy seguido. No es manipulación: su cuerpo es pequeño y rápido. Me repito la idea de Brandon McMillan:
“No se trata de esperar a que falle; se trata de prepararlo para ganar.”
Rutina baño cachorros: preparo casa y expectativas
Para que la rutina baño cachorros funcione, reduzco errores: cierro habitaciones, uso corral o puerta para bebés y dejo el área de baño siempre accesible. Además, llevo un registro simple 3 días (hora de comida, siesta, juego y pipí/caca) para ver el patrón.
Salidas frecuentes cachorros: cada 1–2 horas (y “momentos gatillo”)
En fase inicial hago salidas frecuentes cachorros cada 1–2 horas, y siempre:
- al despertar
- después de comer o beber
- después de jugar o excitarse
- después de visitas, ruidos o entrenamiento
Si hay juego intenso, hago una salida antes y otra después.
Capacidad vejiga cachorros: regla “meses + 1” (pero ajusto)
Como guía, uso la regla de capacidad vejiga cachorros: horas ≈ meses + 1. Pero si está corriendo, nervioso o muy activo, reduzco el intervalo. Prefiero “demasiadas” salidas a una sola mancha que me rompa la rutina.
Noche: cerca, rápido y sin fiesta
Por la noche lo pongo cerca para oír movimiento. Si se despierta, lo saco en silencio, hago una salida corta, premio suave y vuelta a dormir. Nada de juegos: quiero que entienda que es “pipí y cama”.
Imprint superficies exteriores y texturas: repito aciertos
Para crear imprint superficies exteriores y imprint texturas exteriores, llevo al cachorro al mismo sustrato (césped, grava, tierra) y no lo cambio cada día. Mi meta orientativa: 30–40 aciertos en exteriores sin accidentes interiores para fijar el hábito.
Si uso pad: fijo y transiciono
Si uso empapador, lo fijo en un solo lugar. Cuando ya acierta, lo acerco a la puerta gradualmente (centímetros por día) hasta hacer la transición al exterior.
Señal verbal desde el día 1
Uso una señal simple (“pipí” o “baño”) justo cuando empieza. Primero busco aciertos y refuerzo; el “control” llega después. Estos tips potty puppies funcionan porque la consistencia gana.
Perros adultos: domestication y ‘re-aprender’ sin culpa
Cuando trabajo la domestication perros adultos, trato el proceso como si fuera nuevo, aunque el perro “ya sepa” algo. No asumo que entiende mi casa, mis horarios o mi zona potty designada. Como dice Jean Donaldson:
“El comportamiento es un producto del entorno; cambia el entorno y cambias la conducta.”
Semana 1: manejo estricto (sin libertad total)
La primera semana es intensiva: más salidas, mucha observación de señales (olfatear, girar, inquietud) y cero libertad sin supervisión. Esto no es castigo: es prevención. Menos espacio + más control = menos errores y más aprendizaje. La consistencia rutinas diarias acelera el progreso, sobre todo si fijo horarios de comida y “potty breaks”.
- Comidas a horas fijas.
- Salidas al despertar, después de comer, después de jugar y antes de dormir.
- Si no puedo mirar, uso correa conmigo o un área pequeña (parque/corral).
Refuerzo positivo técnicas: vuelvo al protocolo básico
Marco una zona potty designada muy clara (tapete, arenero o punto exacto afuera) y repito el protocolo: correa + señal + premio. En los primeros 14 días uso recompensa “premium” (pollo, hígado, salchicha) para que ese lugar gane valor rápido.
- Llego al spot y me quedo quieto.
- Digo una señal corta:
"al baño". - En cuanto termina, premio y elogio suave.
Si viene de refugio o calle: no es terquedad, es historia
Muchos adultos aprendieron a eliminar donde podían, o fueron castigados por hacerlo “a la vista”. Aquí el refuerzo positivo técnicas funciona igual; lo que cambia son sus antecedentes. Algunos tardan más si hubo castigos previos, y es normal que el proceso completo tome 3–5 meses con paciencia, ajustando a edad y tamaño.
Marcaje vs. necesidad y retrocesos
Si el adulto marca (pequeñas cantidades, muchas veces, en vertical), aumento paseos y refuerzo fuerte cuando lo hace en el spot. Si hay retrocesos, reviso salud y estrés antes de culpar al entrenamiento. Visita veterinaria si hay micción frecuente, dolor, sangre o cambios bruscos.
Mi experiencia: los adultos suelen aprender rápido cuando por fin el entorno es coherente y predecible.
Imprint de superficies: cómo hago que ‘prefiera’ el lugar correcto
Cuando hablo de imprint superficies exteriores (o interiores), me refiero a algo simple: mi perro aprende por repetición contextual. Lugar + olor + rutina + consecuencia. Si yo hago que ese combo sea siempre igual, el perro empieza a “preferir” ese sustrato y ese punto sin que yo tenga que pensarlo tanto.
“Los animales aprenden mejor cuando el mundo es predecible y amable.” — Temple Grandin
Mi regla de oro: mismo recorrido, mismo spot, hasta que sea automático
Para crear una zona designada potty elijo un lugar exterior con límites claros (cerca, arbustos, esquina del jardín). Es más fácil para el perro “leer” el sitio correcto. Luego repito siempre el mismo camino con correa, me detengo en el mismo punto y espero en silencio. La consistencia entrenamiento aquí lo es todo: si hoy es “allá” y mañana “por acá”, rompo la asociación.
Objetivo práctico: 30–40 aciertos limpios en el sustrato elegido
Busco acumular 30–40 eliminaciones en la superficie objetivo sin accidentes dentro. Esta prevención es clave: muchas repeticiones correctas (30–40 veces en superficies exteriores) construyen el hábito más rápido que “corregir” errores.
Si quiero exterior vs. si quiero interior (cambio gradual)
- Si quiero exterior: reduzco pads poco a poco. Primero los acerco a la puerta, luego al exterior, y finalmente los retiro. Nunca los quito de golpe si aún hay fallos.
- Si quiero interior: hago el spot interior ultra constante (mismo tapete/arenero, misma ubicación, misma rutina) y limito el acceso al resto de la casa.
Imprint de texturas: una por vez
Para imprint texturas exteriores juego con césped, grava o tierra, pero solo una textura a la vez durante varios días. Si mezclo superficies, el perro duda y tarda más en decidir.
Mini protocolo portátil (lluvia, viajes, cambios)
Cuando cambia la rutina, llevo mi kit: correa + premios + señal. Uso siempre la misma palabra y refuerzo apenas termina. Evito hablarle o acariciarlo antes: puede distraerse. Primero baño, luego cariño.
Señales de progreso y control de olores
Voy bien cuando mi perro empieza a “tirar” hacia el spot y se concentra al llegar. Si hubo accidentes, limpio con enzimático para que esos olores no compitan. Y me aseguro de que toda la familia aplique exactamente las mismas reglas.
Checklist de ‘ser consistente todo’ (familia, visitas y días raros)
Si el entrenamiento se estanca, casi siempre no es “terquedad” del perro: es inconsistencia humana. La consistencia rutinas diarias acelera el aprendizaje porque el perro puede predecir qué pasa después (comida, salida, premio). Como dice Stanley Coren:
“Los perros no generalizan como nosotros; necesitan reglas claras y repetidas.”
Reunión familiar de 5 minutos: mismas palabras, misma ruta, mismos premios (ser consistente todo)
Yo hago una mini reunión de 5 minutos y dejo tres reglas simples para ser consistente todo:
- Misma señal verbal (ej.:
“al baño”). - Misma ruta hasta el spot (sin paseos extra “por pena”).
- Mismo criterio de premio: solo cuando hace en el lugar.
Pegá un mini plan en la heladera: horarios de comida + “potty breaks” + señal verbal. Esto sostiene la consistencia entrenamiento incluso cuando están apurados.
Defino roles (sí, esto evita peleas)
- Quién saca al perro en cada franja horaria.
- Quién repone premios (bolsita lista en la puerta).
- Quién limpia accidentes con limpiador enzimático (sin regaños).
Visitas: “no lo distraigan en el spot”
Suena exagerado… hasta que funciona. Yo aviso: “Cuando vaya al spot, no lo llamen ni lo acaricien”. La distracción corta la conducta y suben los accidentes. En visitas, vuelvo a lo simple: correa corta, silencio, señal, y refuerzo positivo técnicas inmediato.
Días raros (fiestas, obra, mudanza): vuelvo a lo básico
Cuando hay caos, aumentan los accidentes. Mi protocolo:
- Más salidas (cada 60–90 min en cachorros; más espaciado en adultos).
- Menos libertad en casa (correa, corral o habitación segura).
- Premio grande si acierta: uso refuerzo diferencial (mejor premio para el mejor acierto).
Si hay niños: el spot es “zona de trabajo”
Les enseño una regla: no jugar en el área potty. Ahí no se corre, no se grita, no se tira pelota. El perro necesita calma para elegir bien.
Si hay varios perros: uno por uno al inicio
Durante 7 días, saco de a uno para evitar que se copien nervios o se distraigan. Después, cuando el hábito está fuerte, puedo probar salidas juntos.
Tangent simpática: el housetraining es el único proyecto de casa donde la repetición aburrida es una virtud.
Conclusión: cuando el baño deja de ser un problema (y se vuelve un hábito)
Vuelvo al punto clave que realmente cambia todo: establecer rutina + zona potty designada + refuerzo positivo + manejo del entorno. Cuando estas cuatro piezas encajan, el baño deja de sentirse como “suerte” y empieza a verse como un comportamiento predecible. Como dice James O’Heare:
“Entrenar es crear hábitos funcionales, no ganar discusiones.”
Tu mejor movimiento si hoy estás empezando
Si hoy arrancas, manténlo simple: elige un solo spot (siempre el mismo), prepara premios pequeños y muy valiosos, pon alarmas y sal con correa. Ese combo te ayuda a construir un horario housetraining claro y a evitar que el perro “decida” por su cuenta. Yo prefiero muchas repeticiones cortas y tranquilas antes que salidas largas sin objetivo.
Progreso real: por semanas, no por horas
Mide el avance por semanas, no por horas. El aprendizaje real se ve en la repetición tranquila: menos accidentes, más señales claras, y más rapidez para ir al lugar correcto. La solidez suele llegar en un horizonte de 3-5 meses, adaptando el plan a la edad y tamaño del perro (en cachorros, los tiempos son más cortos y las salidas más frecuentes). Con consistencia entrenamiento, muchas familias notan mejoras antes, pero sin prometer magia: esto es un proceso.
La tríada anti-accidentes que no negocio
Cuando algo falla, casi siempre falta una de estas tres: supervisión, horarios y limpieza enzimática. Supervisión significa ojos encima o espacio controlado; horarios significa anticiparte (después de dormir, comer, jugar); y limpieza enzimática significa borrar el “mapa” de olor para que no repita. Y, por favor, no castigues accidentes: solo añade estrés y confusión; yo prefiero datos y ajustes.
Mi promesa honesta (y el cierre que te mereces)
No es instantáneo, pero sí es entrenable en casi todos los perros. El día que tu perro vaya solo a la zona potty designada y te mire como diciendo “¿premio?”, vas a sentir que recuperaste la casa. Si pasan 2-3 semanas sin mejora, revisa salud (orina frecuente, diarrea, dolor), tu rutina y el manejo del entorno: siempre hay un tornillo que ajustar, y ahí es donde el plan se vuelve realmente tuyo.
TL;DR: Elige una zona potty designada, crea un horario housetraining (comidas + salidas), usa correa para enfocarlo, añade una señal verbal potty, premia en 1-2 segundos, supervisa y limpia con enzimático. Sin castigos. En cachorros, salidas cada 1-2 h y aplica la regla edad (meses)+1 para intervalos. La constancia 3-5 meses suele dar resultados sólidos.


Leave a Reply
Nosotros protegemos tu privacidad